EL RETIRO

Esta es la primera de las dos ediciones inaugurales de Flamenco Rising: el Piloto Fundador, del 22 al 27 de octubre de 2026, y una segunda edición prevista para la primavera de 2027.

Hay retiros de yoga, de bienestar, de escritura, de fotografía. El flamenco ofrece algo distinto: no es una disciplina que se practica en silencio, ni un espacio para estar a solas con una misma.

Es pasión. Es ritmo compartido. Es cuerpo en movimiento, es reírse, es cantar. Es la fiesta con duende — esa palabra que en el flamenco no tiene traducción, y que describe el momento en que el arte deja de ser técnica y se convierte en algo que se siente en la piel.

Flamenco Rising une dos mundos reales: lo que Acepados aporta a una estancia — no solo el alojamiento, sino la forma de acoger que María ha construido con años de experiencia — y lo que Daliris trae de quince años enseñando y viviendo el flamenco en Sevilla.

El resultado no es un curso de baile ni un espectáculo. Es una semana para disfrutar, relajarse y dejarse llevar, con el flamenco y este lugar como hilo conductor del tiempo compartido.

Aquí el flamenco entra en la vida diaria de forma natural:

  • en la cocina
  • en la voz
  • en las comidas compartidas
  • en la fiesta
  • en los momentos de silencio

La comida es andaluza, compartida y sin prisa — parte del ritmo del retiro, no el centro de él.

Y llegada la noche, hay espacio para la fiesta: el cante, el compás compartido, la celebración que tiene duende. No hace falta saber bailar para dejarse llevar.

La cultura no se programa como entretenimiento.
Está presente porque pertenece al lugar y al tiempo compartido.

Para proteger el carácter del retiro:

  • el grupo es intencionadamente reducido
  • las noches van de la calma a la fiesta según el momento, siempre sin estructura formal
  • la participación es siempre opcional
  • el respeto por el silencio, el espacio y las demás es esencial